Pequeños Modelos de Gestión de Arquitectura Inmobiliaria

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©Álvaro Javier Míguez

El arquitecto argentino, docente en la Universidad de Buenos Aires y la Universidad de Belgrano, Álvaro Javier Míguez nos hablará de Pequeños Modelos de Gestión de Arquitectura Inmobiliaria.

La crisis económica, las tendencias en centralización de actividades y los cambios en la relación comercial han acentuado la necesidad de establecer estrategias fuertes de trabajo en los estudios y oficinas de arquitectura.

La gestión inmobiliaria, como modo de crear el propio trabajo, es uno de los caminos que puede ayudar a diferenciarse de la competencia, a la vez que motorizar el magro escenario que presentan tanto los encargos privados como públicos.

Aunque en muchas organizaciones el desarrollo inmobiliario no forma parte de su negocio o actividad principal, supone hoy un factor importantísimo para alcanzar el cumplimiento de sus objetivos estratégicos y actividades de negocio.

A partir de pequeñas intervenciones se puede redefinir y profesionalizar el modelo de gestión inmobiliaria, articulando los objetivos arquitectonicos.

La búsqueda de oportunidades y alianzas que permitan obtener capital y recursos para desarrollar emprendimientos en una economía desfinanciada, es hoy sin lugar a dudas una de las salidas a la crisis.

En Pequeños Modelos de Gestión de Arquitectura Inmobiliaria, se presentarán casos de arquitectura de pequeña escala, no superiores a los 300 m2 de superficie, posibles de replicar, y que planteen escenarios de rápida entrada y salida, donde el aporte de capital es el mínimo posible.

Emprendimientos de vivienda unifamiliar y multifamiliar suburbana con costes no mayores a los U$S 500.000.- y tiempos de proyecto y construcción inferiores a los 18 meses.

Formas de financiación fundamentalmente privada pero que incluye al futuro usuario como dueño o segundo inversor.

Negocios de venta o de renta que aseguren la satisfacción de quién arriesga el capital

El elevado endeudamiento público y privado, las restricciones de financiación y la tensión en los resultados hacen que la adopción de medidas para optimizar la gestión inmobiliaria suponga no solo una necesidad, sino también una oportunidad.

Álvaro Javier Míguez

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